Los cumpleaños de nuestros hijos son fechas muy especiales en las que deseamos lo mejor para ellos. Queremos que sea un día muy especial y que el niño se sienta feliz. Pero esto no significa comprar la tienda de chuches entera ni colmarle de juguetes. Es más importante organizar unos buenos juegos, preparles actividades y buscar alternativas para que la fiesta sea original y divertida.
La idea es comenzar la fiesta con una merienda sencilla a base de sandwich de lo que les suele gustar: nocilla, jamón york, paté, queso suave de untar, etc; preparar platos de papel con gusanitos, patatas fritas y aperitivos variados; poner galletas con chocolate, chocolatinas y ya está.
Lo importante viene después: los juegos. Los más divertidos son: el juego de la silla, que consiste en hacer un círculo con sillas pequeñas y poner una menos que la cantidad de niños que haya. Utilizar un reproductor de música para poner la música en funcionamiento y que los niños den vueltas en fila en torno a las sillas. Cuando paréis la música, todos los niños se tienen que sentar, y el que se quede sin silla, queda eliminado. Así sucesivamente hasta que haya un ganador. Para éste, tendréis preparado un pequeño premio. Otro juego es para el anfitrión de la fiesta: colocáis una cacerola boca abajo con una chuche o alguna recompensa para cuando la encuentre. Le dais una cuchara larga de madera y le tapais los ojos con un pañuelo. Se tiene que poner a gatas y el resto de los niños le tendrás que ir guiando diciéndole “¡¡frío, frío, templado, caliente!!” y él irá dando con la cuchara de madera golpes en el suelo hasta que por fin suene la cacerola. Otro juego es la busca del tesoro por equipos: se hacen dos o tres equipos, dependiendo del número de niños, y se preparan tantas hojas de pistas como equipos haya. Lo mejor es que los equipos los lidere un mayor, para ir leyendo las pistas al resto de los niños. A cada equipo se le da la primera hoja con las pistas para encontrar la segunda hoja, y así sucesivamente hasta que por fin el equipo ganador encuentra el tesoro. El tesoro puede ser unos cochecitos, unas gafas de sol pequeñas, una pistola de agua, o lo que sea que habremos comprado en una tienda de “Todo a 1€”. Otro juego es hacer playback con canciones conocidas para ellos: según los niños que sean, se hacen grupos de 4 o 5 y se ensaya previamente un poco la canción con un baile. A los niños se les caracteriza según la canción que vayan a cantar, se les pinta un poco la cara y se les pone alguna prenda o pañuelo para que estén más graciosos. Entonces un jurado tendrá que decidir cuál es el grupo ganador, y se les entregará un premio a cada uno. Además están, por supuesto, los juegos al aire libre como el escondite, el pañuelo, el rescate, y finalmente, como guinda de la fiesta, se puede poner una piñata con caramelos, globos, etc.
En definitiva, la clave es planear unos juegos acordes con su edad y que los niños participen y se diviertan. Las madres siempre tendemos a preparar demasiada comida o comprar cosas en exceso, y merece la pena gastar menos tiempo en ello y más en preparar actividades y juegos.

Miércoles, 10 de Febrero de 2010
Cumpleaños